Logopedia
Media hora de sesión y seis días en los que nadie sabe si se hizo nada
El avance no se mide en visitas: se mide en objetivos conseguidos, en lo que la familia hace entre sesión y sesión y en lo que el colegio cuenta de vuelta.
Describir lo que necesitoPor qué una ficha de paciente no basta
Lo que se trabaja hay que poder repetirlo igual
Una sesión continúa la anterior. Si lo hecho ayer está en una nota suelta, cada semana se empieza recordando en vez de trabajando, y un sustituto no puede entrar.
Hay tres interlocutores por cada niño
La familia, el colegio y a veces el pediatra. Lo que se les manda y lo que contestan es parte del caso, no correo suelto en una bandeja de entrada.
El precio de un gabinete de tres logopedas
Tres o cuatro logopedas y alguien que coge el teléfono. Con ese tamaño, la cuenta se hace por el tramo bajo.
Explícanos cómo son vuestras sesiones
Cuenta qué trabajáis con cada niño y qué mandáis a la familia; devuelve esquema y precio.
Dos preguntas de las familias
¿Pueden los padres ver los ejercicios de casa?
Se puede montar un acceso para la familia con lo que toca esta semana y poco más. Lo clínico no se abre; se decide qué ve cada perfil antes de construirlo.
¿Y si una familia nos pide todo lo que tenemos de su hijo?
El expediente sale entero en un solo paquete: objetivos, sesiones, grabaciones e informes, con sus fechas. Es una función del programa; cómo y a quién se entrega lo decidís vosotros con vuestro criterio.
