Montaje de muebles
Te pagan por montar y pierdes el día por un herraje que no venía en la caja
Te manda el trabajo una tienda, te abre la puerta un particular y entre los dos hay una franja de dos horas. Si al abrir la caja falta una pieza, el montaje se queda a medias y nadie sabe de quién es el problema.
Describir lo que necesitoPor qué un parte de trabajo genérico se queda corto
El tiempo no lo pone el cliente, lo pone la referencia
Un armario de cuatro puertas son tres horas y una mesita son veinte minutos. Si la agenda no sabe cuánto tarda cada referencia, el montador acaba a las once de la noche o vuelve a comer a las doce.
La pieza que falta es una incidencia con dos partes
Hay que avisar al cliente, pedírsela al fabricante y volver a cuadrar una segunda visita que no se cobra. Eso es un ciclo abierto, y sin pantalla propia se queda en una nota en el móvil del montador.
Para un equipo de dos a diez montadores
Lo que suele salir primero es la agenda con el tiempo por referencia y el parte en el móvil; la liquidación a la tienda viene después.
Dinos de dónde te viene el trabajo
Cuenta quién te manda los encargos y cómo cuadras las citas. Te mandamos el esquema de tu programa y una cifra.
Cuatro dudas habituales
¿El montador necesita conexión en el piso?
No. El parte, la firma y las fotos se guardan en el móvil y suben al salir; en un sótano o en un ascensor sin cobertura eso es la diferencia entre tener el parte y no tenerlo.
¿Puede la tienda ver en qué va su encargo?
Sí, y quita muchas llamadas: un acceso que sólo ve sus montajes, su estado y la foto de entrega. No ve tus precios ni los de nadie más.
