Oficinas de turismo
A fin de mes hay que decir cuántos vinieron y de dónde, y sale de una raya en un papel
La oficina de turismo no factura, informa. Y lo que se le pide a cambio es un recuento fiable de a quién ha informado, que es justo lo que no da una hoja de rayas en el mostrador.
Describir lo que necesitoPor qué el recuento importa tanto
El dato ES el producto
De cuántos atendisteis y de dónde venían salen el presupuesto del año que viene y las decisiones de promoción. Si se apunta a mano y se pasa a limpio en diciembre, no sirve para decidir nada.
Se atiende en varios idiomas y por varias puertas
Mostrador, teléfono y correo son la misma consulta contada tres veces o ninguna. Juntarlas en un sitio es lo que convierte el mostrador en una fuente de información real.
Para una oficina o una red comarcal
Consultas y procedencia resuelven el recuento, que es la obligación del mes. Las visitas guiadas entran si de verdad se reservan desde la oficina.
Cuántas consultas atendéis
Dinos cuánta gente pasa por el mostrador y si gestionáis visitas. Te montamos el esquema y te decimos el coste.
Lo que plantea una oficina de turismo
¿Hay que apuntar datos personales de quien pregunta?
No hace falta ninguno: el recuento funciona con la procedencia y el tema, que no identifican a nadie. Sólo se piden datos cuando alguien reserva una plaza, y ahí los decidís vosotros.
¿Sirve para varias oficinas de una comarca?
Sí, y es donde más se nota: cada una apunta lo suyo y el recuento comarcal sale solo, en vez de pedir tres hojas y sumarlas a mano.
