Órdenes de servicio
La orden se dio por teléfono y el técnico ha hecho ciento veinte kilómetros sin la pieza
Entre decidir que hay que ir y que alguien vaya hay cuatro cosas: quién sabe hacerlo, cuándo le viene bien al cliente, qué material lleva y qué pasa si al llegar no era eso.
Describir lo que necesitoPor qué el reparto de la mañana no sobrevive al mediodía
El trabajo va a quien puede hacerlo
No vale el primero que esté libre: hace falta la habilitación del equipo, la herramienta y a veces el idioma del cliente. Asignar a ciegas se paga en una segunda visita.
El material se decide antes de arrancar
La mitad de las visitas que fallan fallan por una pieza. Si la orden no reserva lo que hace falta y avisa de lo que no hay, el almacén se entera cuando el técnico ya está allí.
Lo que cuesta un módulo de órdenes
Pocas veces va suelto: la orden nace de un aviso, consume material del almacén y acaba en una factura, y esas tres conexiones la ponen en el alcance de varios módulos. Suelta y sin enlazar, baja un escalón.
Cuéntanos cómo repartís el trabajo del día
Dinos cuántos técnicos sois, quién decide quién va y cómo se avisa al cliente. Al enviarlo verás el esquema con su precio.
Lo que nos preguntan sobre las órdenes
¿El técnico la ve en el móvil?
Es la mitad del módulo: la orden se abre en el móvil con la dirección, el histórico de esa instalación y lo que hay que llevar. Lo que no se vea ahí acaba preguntándose por teléfono.
¿Se puede cambiar el reparto a media mañana?
Sí, y es lo normal. Mover una orden a otro técnico avisa a los dos y al cliente si la franja cambia; lo que no hacemos es reordenar el día solos sin que alguien lo decida.
