Orientación universitaria
Siete universidades, siete listas de papeles y un plazo que cierra el día quince
Lo que se gestiona aquí son plazos ajenos: cada destino pide lo suyo y cierra cuando cierra. El trabajo consiste en que el día catorce no falte un papel que había que pedir en octubre.
Describir lo que necesitoDos cosas que hacen de esto un calendario y no una consulta
El plazo lo pone otro
Las fechas no se negocian y no son las mismas en dos destinos. Repartidas entre un calendario y una conversación, siempre aparece una con dos días de margen.
Cada destino pide una lista distinta
Lo que vale para uno no vale para el siguiente. Si los requisitos que vuestro equipo ha recopilado no están cargados por destino, se revisan a mano cada vez y se olvida uno.
La horquilla de un servicio de orientación
Dos o tres orientadores con cincuenta o sesenta familias por temporada: el peso está en el calendario de plazos y en los paquetes, no en una plataforma.
Cuéntanos cuántos destinos manejáis
Apunta cuántas familias lleváis por temporada y a cuántos destinos. Con eso sale el esquema abajo.
Dos preguntas de temporada
¿Los requisitos de cada universidad vienen cargados?
No, y no los vamos a cargar nosotros: cambian y no es información que esta casa pueda sostener. Lo que se monta es la plantilla de requisitos que vuestro equipo mantenga por destino, para que al abrir una candidatura salga la lista ya hecha y se marque lo que falta.
¿Se puede avisar de un plazo con tiempo?
Sí, con los días de antelación que pongáis y dirigido a quien tenga que mover algo: el alumno, la familia o alguien de vuestro equipo. Y en una sola pantalla se ven todos los cierres de las próximas semanas por fecha, con lo que queda pendiente en cada uno.
