Zoos y acuarios
La dieta del macho viejo la sabe el cuidador que libra el jueves
Aquí el inventario respira. Cada ejemplar tiene su recinto, su comida, su historial y su sitio en un programa de cría que coordinan varios parques a la vez, y nada de eso cabe en una ficha de producto.
Describir lo que necesitoPor qué el animal no es una referencia de almacén
Cada ejemplar es único y tiene historia
No hay dos iguales ni se sustituyen entre sí. Lo que importa es de dónde vino, con quién convive, qué come y qué le ha pasado, y eso se acumula durante décadas.
La visita y la colección son dos negocios en el mismo sitio
Por un lado la taquilla, el aforo y los colegios; por otro la cocina, el veterinario y la cría. Comparten edificio y casi ningún dato, pero las decisiones de uno afectan al otro.
Para un parque con colección propia
Aquí suelen hacer falta las dos mitades desde el principio: la colección sin la taquilla deja fuera la caja, y la taquilla sin la colección es un programa de entradas cualquiera.
Cuántos ejemplares y cuántas visitas
Dinos el tamaño de la colección y si queréis también la parte de público. Te mandamos el esquema con su coste.
Preguntas de un parque zoológico
¿Se puede llevar el histórico de ejemplares que ya no están?
Sí, y conviene: la historia de la colección es parte del valor del parque y hace falta cuando se estudian líneas de cría. Un ejemplar que se va no se borra, cambia de estado.
¿Vale para un acuario, donde el ejemplar a veces es un grupo?
Sí. La unidad la decidís vosotros: puede ser el animal concreto, el lote que entró junto o la población de un tanque. Lo que no cambia es que cada unidad lleva su dieta y su historia.
