Peluquería canina
Ese cocker muerde al secador y la chica nueva no lo sabía
Cada cita es un animal con su carácter, un corte que ya se hizo antes y un dueño que quiere ver cómo ha quedado. Lo que tarda y lo que cuesta depende del pelo, no del reloj.
Describir lo que necesitoPor qué una agenda normal no te vale
La información importante es del animal
Si muerde, si no aguanta el secador, si tiene un bulto en la pata, qué corte lleva siempre. Eso tiene que estar delante de quien lo baña hoy, aunque no fuese quien lo bañó la última vez.
El tiempo y el precio los pone el pelo
Un caniche enredado y un galgo no ocupan lo mismo ni cuestan lo mismo. Reservar por huecos de media hora iguales es lo que hace que algunos días se solapen tres perros grandes.
Lo que cuesta en una peluquería canina
Un local de una a cuatro personas está en el tramo pequeño, y casi siempre se empieza por la agenda y la ficha.
Cuéntanos cómo trabajas con los animales
Al enviarlo se dibuja el esquema con tus módulos y aparece la cuota.
Dos preguntas
¿Puede el dueño pedir cita él mismo?
Sí, y se le ofrecen solo los huecos que de verdad caben para su animal, según la raza y el pelo de su ficha. Así deja de entrar un gigante en un hueco de media hora.
¿Y si el mismo dueño trae tres perros?
Son tres fichas con sus historiales y un solo cliente que paga. Al reservar se puede citar a los tres seguidos y el sistema cuenta el tiempo de cada uno.
