Programa de puntos
Llevas dos años dando puntos y no sabes cuántos euros debes
Cada punto que regalas es un descuento futuro que alguien va a reclamar. Si no sabes cuántos hay emitidos, cuánto vale cada uno y cuántos caducan este mes, el programa es una deuda sin cifra.
Describir lo que necesitoDónde se complica un programa de puntos
Dar y canjear no son simétricos
Se dan sobre el importe pagado y se canjean sobre el precio de venta, y por el camino hay devoluciones que deberían quitarlos. Si no se restan al devolver, el programa se convierte en un agujero.
La caducidad es lo que lo hace sostenible
Sin fecha, el saldo crece para siempre y el día que alguien decide usarlo todo te lo encuentras de golpe. Con fecha, hay que avisar antes de que caduquen o el cliente se enfada con razón.
Tiene que funcionar en el mostrador
Un programa que sólo canjea en la web no lo usa quien compra en tienda, que suele ser el cliente fiel. Y si se canjea en los dos sitios, el saldo tiene que ser uno solo y estar al día.
Lo que cuesta un programa de puntos
Si se canjea en la web y en el mostrador son varios módulos, porque el saldo tiene que ser uno: tramo medio. Sólo en la web, con una regla simple, cae al tramo bajo.
Cuéntanos cómo fidelizas hoy
Escribe qué programa tienes o quieres y dónde se canjearía, y al enviarlo te devuelve el esquema con su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre los puntos
¿Puntos o descuento directo?
El descuento directo es más barato de montar y más fácil de entender; los puntos funcionan cuando el cliente vuelve varias veces al año. Si tu cliente compra una vez, los puntos no le van a traer.
¿Qué pasa con los puntos de una compra devuelta?
Se quitan, y si ya los gastó queda saldo negativo o se compensa en el abono. Es la regla que más se olvida y la que más discusiones genera, así que conviene dejarla escrita desde el principio.
