Rehabilitación animal
El perro lo operó otro, y a ti te toca demostrar que mejora
El caso llega derivado, con una cirugía ya hecha y una familia impaciente. Lo que se mide —perímetro del muslo, ángulo de la rodilla, minutos de cinta— es lo único que demuestra el avance.
Describir lo que necesitoLo que distingue a este trabajo
Hay que medir para poder enseñarlo
La familia no ve la mejora de una semana a otra. Lo que convence son los números y las fotos puestas en fila, y para eso hay que medir igual cada vez.
El equipamiento manda en la agenda
La cinta de agua es una sola y hay que llenarla, vaciarla y limpiarla. La sesión no ocupa a una persona: ocupa una máquina durante un rato largo.
El precio con cinta de agua en la sala
Dos o tres fisioterapeutas veterinarios con auxiliar. Centro pequeño con una máquina cara dentro.
Cuéntanos cómo trabajáis las sesiones
Explica qué aparatos tenéis y cómo medís; devuelve el esquema de módulos con su precio.
Dos preguntas de la cinta
¿Se puede enseñar la evolución al dueño?
Sí: las medidas y las fotos del caso se pueden imprimir o enviar como un resumen de lo que ha cambiado. Es lo que sostiene un tratamiento de dos meses sin abandonos.
¿Y el informe a la clínica que nos deriva?
Sale del propio caso, con lo hecho y lo medido, y queda registrado cuándo se envió. Así el cirujano ve resultados y el siguiente caso vuelve a venir.
