Rentabilidad por proyecto
Se entregó a tiempo y el cliente quedó contento. Si dejó dinero, se sabrá en el cierre
El coste de un trabajo se arma con cosas que llegan tarde: las horas al mes siguiente, la factura del proveedor a sesenta días y la subcontrata cuando le apetece. Para entonces el precio lleva firmado medio año.
Describir lo que necesitoPor qué el margen siempre sale peor del que parecía
La mitad del coste no está en ninguna factura
Las horas del equipo son el gasto más grande de casi cualquier proyecto y no llegan en un papel. Si no se imputan según se trabajan, el margen que enseña el programa es el de un proyecto que no existe.
Lo que falta por gastar pesa más que lo gastado
Un proyecto a mitad no se juzga por lo consumido, sino por lo que queda. Sin esa estimación, un trabajo que se va a comer el margen entero parece sano hasta la última semana.
Lo que cuesta medir el margen
Nunca es un módulo suelto: para que la cifra sea verdad tienen que entrar las horas, las compras y la facturación del mismo sistema. Por eso se cotiza con alcance de varios módulos y por eso es de los que más se amortizan.
Cuéntanos qué te gustaría saber de cada trabajo
Dinos cómo presupuestas, qué costes llevas hoy y cuándo te enteras de que uno va mal. Al enviarlo verás el esquema y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre la rentabilidad
¿Qué coste por hora usamos?
El que decidas: el del convenio que tú apliques, el total con cargas o una tarifa interna por categoría. Lo ponemos como parámetro por perfil y se puede cambiar sin rehacer el histórico.
¿Esto sustituye a la contabilidad?
No. La contabilidad cuenta la empresa entera con sus reglas; esto cuenta un trabajo concreto mientras está abierto, que es cuando todavía se puede hacer algo.
