Residencias de mayores
Aquí no hay citas: hay gente que vive dentro las veinticuatro horas
Cada residente tiene un plan de cuidados, una pauta de medicación con horas y un expediente que no para. Y detrás hay tres turnos que tienen que enterarse de lo que pasó en el anterior.
Describir lo que necesitoLo que hace distinta a una residencia
La información se pierde en el relevo
Lo que vio la auxiliar de noche tiene que llegar a la de mañana. Cuando eso viaja en un cuaderno de pasillo, una caída o una toma saltada se cuentan de palabra y a veces no se cuentan.
La plaza puede pagarla otro
Hay plazas privadas, concertadas y mixtas, y el reparto entre lo que aporta la administración y lo que aporta la familia cambia por residente. Eso no cabe en una factura normal.
Lo que cuesta para una residencia
Cien plazas significan fácilmente de cincuenta a doscientas personas entre tres turnos, cocina, limpieza y dirección, y aquí la plataforma completa es casi siempre lo que hace falta.
Cuéntanos cómo funciona vuestro centro
Contad cuántas plazas tenéis y cómo lleváis los turnos; lo que devuelve es el plano del centro montado aquí.
Preguntas de residencias
Esto es dato de salud. ¿Qué garantizáis?
Lo que el software hace: acceso por perfil, rastro de quién consulta cada expediente y copias cifradas. No alardeamos de certificaciones que Gufi no tiene; lo que haya, se audita con vosotros.
¿Pueden las familias ver algo?
Se les puede abrir una ventana con lo que decidáis enseñar: facturación, visitas, avisos. Abrir el expediente clínico a la familia casi nunca es buena idea y conviene decidirlo antes de construir.
¿Vale para un centro de día?
Sí, y suele convivir: lo que cambia es que no hay noche y que la facturación va por días de asistencia. Se construye como una modalidad más sobre el mismo expediente.
