Restauración de muebles
Cada pieza que repones le quita valor al mueble, y eso lo decide su dueño
Restaurar no es dejarlo como nuevo: es decidir, pata por pata, qué se conserva y qué se rehace. Esa conversación hay que tenerla antes de lijar nada, porque después no hay vuelta atrás.
Describir lo que necesitoDos decisiones que valen dinero
Primero se pacta hasta dónde se llega
El mismo mueble admite una limpieza, una restauración conservadora o dejarlo como nuevo, y entre la primera y la última hay cinco veces el precio. Si esa decisión no queda escrita y con fotos, el cliente recuerda otra cosa.
El acabado se iguala contra algo que ya existe
El tono se ajusta contra la pieza de al lado, contra otra silla del juego o contra un recuerdo. Guardar la muestra, la mezcla y el barniz empleado es lo que permite hacer la segunda silla dentro de un año y que case.
Qué cuesta para un taller de restauración
Suelen ser talleres de dos o tres manos muy especializadas: el primer tramo del estimador.
Cuéntanos qué muebles restauras
Describe tus encargos; al enviarlo ves el esquema de módulos.
Preguntas de restaurador
¿Se puede enseñar al cliente el antes y el después?
Sí, y es media venta: las fotos quedan atadas al mueble y se pueden enviar juntas al acabar. En este oficio el resultado se explica mal con palabras.
¿Sirve para dar tres opciones de precio?
Es justo la pantalla de entrada: limpieza, restauración conservadora o intervención completa, cada una con su importe y lo que implica.
