Gufi

Salones de celebración

Vendes el 14 de junio del año que viene, y el número de verdad lo sabrás el día 10

Una fecha se bloquea con un anticipo doce meses antes, se cierra un menú por comensal y el número definitivo llega a cuatro días vista. Entre medias hay que no equivocarse.

Describir lo que necesito
Tu salón, pantalla a pantalla
Fechas bloqueadas
El calendario del salón a un año vista, con lo firmado, lo reservado y la opción que caduca.
Menús por comensal
El menú cerrado con su precio por persona, las versiones infantil y especial, y lo que suma cada extra.
Anticipo y pagos
La señal que bloquea la fecha y el calendario de pagos hasta el día, con lo cobrado y lo que falta.
Cierre de comensales
El número confirmado en la fecha de corte y las altas de última hora, con lo que se factura.
Plano de mesas
El reparto de invitados por mesa con los menús especiales señalados para la sala.
Extras del evento
Barra libre, cóctel ampliado, decoración o música contratados aparte, con su precio y su proveedor.

Lo que no hace un programa de restaurante

El calendario va a un año vista

Lo que se gestiona son fechas bloqueadas y opciones que caducan, no mesas de esta noche. Una fecha reservada sin anticipo y sin caducidad es una fecha perdida.

Los comensales se cuentan tres veces

Los previstos al firmar, los del cierre y los que de verdad se sientan. De esa diferencia salen las discusiones de la factura.

Cuánto cuesta en un salón

Un salón con cocina propia y personal de sala para trescientos comensales pasa de diez personas con facilidad.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
3.000 € – 7.500 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Dinos cómo vendes tus fechas

Enseguida tienes a la vista las pantallas y la cifra estimada.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
3.000 € – 7.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Dos preguntas rápidas

¿Avisa de las opciones que están a punto de caducar?

Sí, con su fecha límite. Una fecha apalabrada sin señal bloquea el calendario y no es una venta: tenerlo a la vista es lo que permite volver a ofrecerla.

¿Se puede facturar sobre los comensales que de verdad vinieron?

Sí, con el cierre y las altas posteriores guardados aparte. Así la factura se explica con los tres números a la vista en lugar de discutirse.

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