Salones de celebración
Vendes el 14 de junio del año que viene, y el número de verdad lo sabrás el día 10
Una fecha se bloquea con un anticipo doce meses antes, se cierra un menú por comensal y el número definitivo llega a cuatro días vista. Entre medias hay que no equivocarse.
Describir lo que necesitoLo que no hace un programa de restaurante
El calendario va a un año vista
Lo que se gestiona son fechas bloqueadas y opciones que caducan, no mesas de esta noche. Una fecha reservada sin anticipo y sin caducidad es una fecha perdida.
Los comensales se cuentan tres veces
Los previstos al firmar, los del cierre y los que de verdad se sientan. De esa diferencia salen las discusiones de la factura.
Cuánto cuesta en un salón
Un salón con cocina propia y personal de sala para trescientos comensales pasa de diez personas con facilidad.
Dinos cómo vendes tus fechas
Enseguida tienes a la vista las pantallas y la cifra estimada.
Dos preguntas rápidas
¿Avisa de las opciones que están a punto de caducar?
Sí, con su fecha límite. Una fecha apalabrada sin señal bloquea el calendario y no es una venta: tenerlo a la vista es lo que permite volver a ofrecerla.
¿Se puede facturar sobre los comensales que de verdad vinieron?
Sí, con el cierre y las altas posteriores guardados aparte. Así la factura se explica con los tres números a la vista en lugar de discutirse.
