Señalización vial
Pintaste nueve mil metros de línea y la factura dice «señalización»
Lo que ejecutas son metros de línea continua, metros de discontinua, flechas, cebreados, señales con su poste y balizas que se ponen y se quitan. Cada cosa tiene su precio y su medición, y meterlo todo en una partida llamada «señalización» es regalar la mitad.
Describir lo que necesitoLo que ningún programa de pintura entiende
Tu unidad de venta es el metro, no el bote
Compras pintura en kilos y vendes metros de línea de un ancho concreto. Entre las dos cosas hay un rendimiento que cambia con la máquina y con el firme, y hasta que no se mide por obra no se sabe qué trabajo deja dinero.
La baliza vuelve y la señal se queda
El cono y la baliza de obra son parque que sale, se cuenta y tiene que volver. La señal clavada es una unidad entregada que ya no es tuya. Si las dos viven en el mismo almacén, el inventario miente desde el primer desvío.
El importe de levantarlo
Dos o tres equipos de máquina, el almacén y la oficina: en señalización se anda por la treintena de personas, con refuerzos en campaña.
Dinos qué ejecutas y cómo lo mides
Escribe qué pintas y qué clavas, y te contestamos con el menú que llevaría.
Lo que preguntan en el gremio
¿Podemos medir con el cuadro de precios del cliente?
Sí, y es lo normal aquí: cada cliente tiene el suyo. Se cargan los códigos y las unidades que uses y la medición se apunta contra ellos, así que lo que se certifica no hay que traducirlo.
¿Lleva control de lo que gasta cada máquina?
Lleva los kilos de pintura y de microesfera que se cargaron y los metros que salieron, por máquina y por obra. Con eso se ve el rendimiento real, que es lo que no cuadra con el del fabricante.
