Servicio de playas
Tu año entero caben en cien días y manda el viento
La temporada empieza con la primera bandera y acaba con la última hamaca recogida. Entre medias hay turnos que se cubren a las siete de la mañana, un parte de jornada por puesto, una máquina que criba arena de madrugada y una caja de alquiler que se cuenta cada tarde.
Describir lo que necesitoPor qué no es un programa de instalaciones deportivas
La plantilla entera entra y sale el mismo mes
Contratas a cincuenta personas en junio y las despides en septiembre, con rotación, bajas y cambios de puesto a diario. Un cuadrante anual no sirve: lo que hace falta es poder recolocar turnos la misma mañana y que quede constancia de quién estuvo en cada torre.
El parte del día es el producto
Lo que se entrega a quien te contrata no es una factura: es la jornada contada —bandera izada, incidencias, asistencias, material— por puesto y por día. Si eso vive en hojas que se mojan, al final de la temporada no hay memoria del servicio.
Cuánto cuesta tenerlo listo
En julio una contrata de playas puede tener cien personas en nómina aunque en enero sean cuatro. La cuenta se hace sobre el tamaño en punta, que es cuando el sistema tiene que aguantar.
Dinos cómo montas la campaña
Cuenta cuántos puestos abres y cómo son los partes, y recibes el menú de la temporada.
Dos dudas de campaña
¿Sirve para una campaña y se queda parado el resto del año?
Sirve, y es lo normal: fuera de temporada queda la memoria de la campaña anterior, que es lo que se usa para montar la siguiente. Los cuadrantes del año pasado se pueden copiar como punto de partida en vez de empezar de cero.
¿El parte se puede rellenar sin cobertura en la torre?
Sí: se rellena en el móvil y sube cuando hay señal. En una torre de playa lo normal es tener cobertura, pero el parte no depende de ella para poder cerrarse.
