Vacuno de leche
El tanque te da una media y la media te esconde doce vacas
Lo que paga la industria sale del tanque, pero el problema está siempre en unos pocos animales: la que ha bajado de litros, la que tiene las células arriba, la que lleva cuatro meses sin quedarse. Mientras el dato sea del tanque y no del animal, no hay a quién mirar.
Describir lo que necesitoPor qué no vale un programa de granja genérico
La unidad es el animal, no el lote
Cada vaca tiene su número de parto, sus días en leche y su curva. Un sistema que apunta por nave no puede decirte cuál es la que te está costando dinero este mes.
El precio no lo pones tú: lo pone la calidad del tanque
La liquidación llega con grasa, proteína y recuento. Si esos valores no se guardan al lado de lo que estabas echando de comer esa semana, nunca se sabe qué lo movió.
Lo que cuesta en una ganadería de leche
Una explotación lechera familiar, aunque ordeñe doscientas vacas, trabaja con cuatro o cinco personas. Ése es el tramo de partida.
Cuéntanos cómo llevas el ordeño
Al enviarlo sale el esquema, con los módulos que hayas nombrado marcados.
Dos dudas del ordeño
¿Entran los datos del control lechero tal como me llegan?
Si vienen en un fichero con formato estable, se cargan y quedan pegados a su animal. Si llegan en papel, la entrada es por número de vaca y en una pantalla pensada para teclear rápido, que es lo que hoy se hace de noche.
¿Puedo apuntar el celo desde la nave?
Sí, desde el móvil y con el número del animal: celo visto, inseminación hecha o diagnóstico. Es lo que hace que la lista de la semana que viene valga para algo.
