Quesería
La cámara está llena y nadie sabe qué pieza toca voltear hoy
Entre la cuba y la venta pasan semanas o meses dentro de una cámara, con volteos, giros de tabla y una pérdida de peso que cambia según el formato.
Describir lo que necesitoLo que no puede llevar una hoja de cálculo
El producto está vivo mientras lo tienes guardado
Una pieza no es stock quieto: madura, pierde agua y cambia de precio al pasar de tierno a curado. La cámara necesita saber qué entró, cuándo, en qué balda y qué le toca esta semana.
Vendes por peso y el peso no lo sabes hasta el final
Se fabrica en piezas y se factura en kilos. Si el albarán no sale del peso real de cada pieza al salir de cámara, la facturación se separa del almacén desde el primer envío.
Lo que cuesta en una quesería artesana
La mayoría de las queserías de elaboración propia caben en el tramo pequeño, incluso con tienda a pie de fábrica.
Cuéntanos qué quesos haces
Al enviar tu texto aparece el esquema de módulos y la cuota estimada.
Dos preguntas
¿Se puede ir de una pieza vendida hacia atrás, hasta la leche?
Es el camino que se construye primero: pieza, lote de elaboración, cuba y entregas de leche que la formaron. Ir hacia delante también vale, para saber a quién se vendió lo que salió de una cuba concreta.
¿Y si vendemos en la propia fábrica?
La tienda descuenta de la misma cámara que los pedidos, pesando la pieza al cobrar. Así no hay dos inventarios que acaben discrepando.
