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Quesería

La cámara está llena y nadie sabe qué pieza toca voltear hoy

Entre la cuba y la venta pasan semanas o meses dentro de una cámara, con volteos, giros de tabla y una pérdida de peso que cambia según el formato.

Describir lo que necesito
Las pantallas de tu quesería
Recogida de leche
Litros de cada ganadería con su analítica de entrada y el precio al que se le paga.
Cubas y cuajadas
Qué leche entró en cada cuba, el cuajo y los fermentos usados, y cuántas piezas salieron.
Cámara de maduración
Dónde está cada lote dentro de la cámara, desde qué día y a qué temperatura y humedad.
Volteos y afinado
La tarea del día: a qué lotes les toca voltear, cepillar o untar, y quién lo hizo.
Piezas y peso real
Cada pieza con su lote, su formato y el peso con el que de verdad sale de cámara.
Tiendas y ferias
Pedidos de gourmet y distribución, lo que se llevó a cada feria y lo que volvió.

Lo que no puede llevar una hoja de cálculo

El producto está vivo mientras lo tienes guardado

Una pieza no es stock quieto: madura, pierde agua y cambia de precio al pasar de tierno a curado. La cámara necesita saber qué entró, cuándo, en qué balda y qué le toca esta semana.

Vendes por peso y el peso no lo sabes hasta el final

Se fabrica en piezas y se factura en kilos. Si el albarán no sale del peso real de cada pieza al salir de cámara, la facturación se separa del almacén desde el primer envío.

Lo que cuesta en una quesería artesana

La mayoría de las queserías de elaboración propia caben en el tramo pequeño, incluso con tienda a pie de fábrica.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 4.000 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos qué quesos haces

Al enviar tu texto aparece el esquema de módulos y la cuota estimada.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 4.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Dos preguntas

¿Se puede ir de una pieza vendida hacia atrás, hasta la leche?

Es el camino que se construye primero: pieza, lote de elaboración, cuba y entregas de leche que la formaron. Ir hacia delante también vale, para saber a quién se vendió lo que salió de una cuba concreta.

¿Y si vendemos en la propia fábrica?

La tienda descuenta de la misma cámara que los pedidos, pesando la pieza al cobrar. Así no hay dos inventarios que acaben discrepando.

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