Gufi

Configurador

Tu producto tiene cuatrocientas combinaciones y seis imposibles

Un desplegable deja elegir cualquier cosa, incluida la que no se puede fabricar. El configurador que sirve es el que quita las opciones que no encajan según va avanzando y enseña el precio de cada paso.

Describir lo que necesito
Las pantallas de tu configurador
Pasos y preguntas
El orden en el que se pregunta y qué paso aparece sólo si antes se eligió algo.
Opciones y exclusiones
Qué combinaciones existen y cuáles se descartan solas al elegir la anterior.
Precio por opción
Lo que suma, multiplica o sustituye cada elección, recalculado a cada paso.
Resumen antes de pagar
La configuración completa en una pantalla, para repasarla sin volver atrás.
Hoja de fabricación
Lo elegido convertido en la orden que lee el taller, con medidas y referencias.
Guardar y recuperar
La configuración a medio hacer, para seguir otro día o mandársela a un compañero.

Un cuestionario que recomienda, dentro de una tienda real

Escaparate de una tienda de nutrición deportiva en ordenador y móvil, con un cuestionario de seis preguntas que recomienda qué producto llevar
El escaparate de una tienda de nutrición deportiva hecha aquí. A la derecha, la pieza que no trae ninguna plantilla: un cuestionario de seis preguntas que, en un minuto, lleva al visitante a una combinación concreta de productos en vez de a una lista. Abajo a la derecha, la misma tienda en el teléfono.

Dónde se rompe un configurador hecho con desplegables

Las opciones se excluyen entre ellas

Ese acabado no existe en ese tamaño, y ese motor no cabe con esa carcasa. Las incompatibilidades son una tabla que mantiene alguien de tu equipo, no un montón de condiciones escondidas en el código.

El precio no es una suma de extras

Unas opciones suman euros, otras multiplican por metros y otras cambian la base entera. Si el número no se recalcula en cada paso, el cliente llega al final con una cifra que no esperaba y se va.

Lo configurado tiene que fabricarse

Lo que sale del configurador no es una línea de pedido: es una hoja con las medidas y las opciones elegidas que alguien lee en el taller. Si hay que volver a teclearla, el error es cuestión de tiempo.

Lo que cuesta un configurador

Un configurador es un módulo, pero su precio lo marca el número de reglas: diez opciones con tres exclusiones no es lo mismo que doscientas referencias con tabla de compatibilidades. Cuenta las tuyas antes de mirar la cifra.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
2.500 € – 5.500 €
al mes, con un módulo. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos qué hay que configurar

Describe tus opciones y qué no puede ir con qué, y al enviarlo te devuelve el esquema de lo que montaríamos y su horquilla.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
2.500 € – 5.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que nos preguntan sobre el configurador

¿Hace falta una imagen que cambie con cada opción?

No siempre, y es lo más caro. Muchas veces basta con un resumen claro y una foto por familia; la imagen que se recompone pieza a pieza se deja para cuando el producto se vende por su aspecto.

¿Puede usarlo también el comercial?

Sí, y suele ser el primer uso: el mismo configurador por dentro para preparar presupuestos sin hojas de cálculo. Luego se abre al público, cuando las reglas ya están probadas con pedidos de verdad.

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