Presupuesto previo
Tu producto no se puede poner en un botón de comprar, y aun así hay que venderlo
Cuando el precio depende del volumen, del transporte o de una visita, el carrito sobra. Lo que hace falta es que la web recoja la petición completa y que la respuesta vuelva por el mismo sitio.
Describir lo que necesitoPor qué el formulario de contacto no basta
La petición llega con el carrito dentro
No es un mensaje de texto libre: son las referencias, las cantidades y lo que el cliente ha configurado. Valorar eso cuesta minutos; descifrar un correo cuesta una llamada.
Un presupuesto caduca
El precio que diste en enero con aquel coste de material no vale en abril. La validez va escrita en el documento y el sistema sabe cuáles han vencido sin que nadie los repase.
La aceptación tiene que dejar rastro
Que el cliente diga que sí por teléfono no vale cuando se discute una línea. Aceptar desde su enlace deja la fecha, la versión aceptada y lo que convierte en pedido.
Lo que cuesta la venta con presupuesto
La petición, la valoración y la conversión en pedido son varios módulos encadenados: tramo medio del estimador. Si el presupuesto tiene que salir ya valorado con tus costes, el cálculo es lo que añade trabajo.
Cuéntanos cómo presupuestas hoy
Describe cómo llegan las peticiones y cómo las respondes, y al enviarlo te devuelve el esquema de lo que montaríamos y su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre el presupuesto previo
¿Puede convivir con productos que sí se compran directos?
Sí, y suele ser lo mejor: lo estándar con su botón de comprar y lo que depende de medidas o volumen con el de pedir precio. Es una propiedad del producto, no de la tienda entera.
¿Quién valora, una persona o el sistema?
Depende de lo que tengas escrito. Si el precio sale de una fórmula con tus costes, el borrador lo propone el sistema y alguien lo revisa; si depende de una visita, el sistema sólo organiza la cola.
