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Alojamiento de temporeros

Las camas las ocupa quien trabaja, pero las paga quien contrata

Cada mañana hay gente que entra y gente que se va, y a fin de mes hay que decirle a cada empresa cuántas noches ha dormido cada uno de los suyos.

Describir lo que necesito
Las pantallas de tu alojamiento
Plazas por campaña
Las camas comprometidas por cada empresa para esta campaña, con sus fechas y lo que queda libre.
Altas y bajas diarias
Quién entra y quién sale cada día, con su documento, su empresa y la habitación asignada.
Empresa pagadora
A quién se le factura cada plaza, con el acuerdo de precio por noche y persona de cada contrato.
Manutención y turnos
Desayunos y comidas servidos por turno de trabajo, con los que salen al campo de madrugada.
Transporte a la finca
Qué autobús lleva a qué cuadrilla, a qué hora sale y cuántas plazas van ocupadas.
Descuento en nómina
Las noches y comidas de cada trabajador, resumidas para que la empresa las repercuta.

Lo que no cubre un programa de alojamiento

El que duerme no es el que factura

La plaza la contrata la empresa agrícola y se repercute en la nómina del trabajador. Sin esa doble cuenta, ni la empresa cuadra ni el trabajador entiende su recibo.

La campaña tiene fecha y la rotación es diaria

Siete u ocho semanas con gente que llega y se va a diario. Lo que importa es saber cada noche cuántas camas quedan y a qué empresa pertenecen.

Lo que vale en un alojamiento de campaña

Entre cocina, limpieza y transporte, una instalación de campaña se mueve en el tramo de diez a cincuenta personas.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
3.000 € – 7.500 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos cómo es tu campaña

Pulsas enviar y tienes el esquema delante, con el precio incluido.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
3.000 € – 7.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que más preguntan

¿Puede cada empresa consultar a los suyos?

Sí, con un acceso propio donde ve sus plazas, sus trabajadores alojados y su consumo del mes. Es lo que evita el listado por correo cada semana.

¿Sirve cuando la campaña se alarga o se acorta?

Sí: las fechas se mueven y los cupos con ellas. Ninguna campaña acaba el día que decía el contrato, y el sistema no puede ser lo que impida cambiarlo.

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