Alojamiento de temporeros
Las camas las ocupa quien trabaja, pero las paga quien contrata
Cada mañana hay gente que entra y gente que se va, y a fin de mes hay que decirle a cada empresa cuántas noches ha dormido cada uno de los suyos.
Describir lo que necesitoLo que no cubre un programa de alojamiento
El que duerme no es el que factura
La plaza la contrata la empresa agrícola y se repercute en la nómina del trabajador. Sin esa doble cuenta, ni la empresa cuadra ni el trabajador entiende su recibo.
La campaña tiene fecha y la rotación es diaria
Siete u ocho semanas con gente que llega y se va a diario. Lo que importa es saber cada noche cuántas camas quedan y a qué empresa pertenecen.
Lo que vale en un alojamiento de campaña
Entre cocina, limpieza y transporte, una instalación de campaña se mueve en el tramo de diez a cincuenta personas.
Cuéntanos cómo es tu campaña
Pulsas enviar y tienes el esquema delante, con el precio incluido.
Lo que más preguntan
¿Puede cada empresa consultar a los suyos?
Sí, con un acceso propio donde ve sus plazas, sus trabajadores alojados y su consumo del mes. Es lo que evita el listado por correo cada semana.
¿Sirve cuando la campaña se alarga o se acorta?
Sí: las fechas se mueven y los cupos con ellas. Ninguna campaña acaba el día que decía el contrato, y el sistema no puede ser lo que impida cambiarlo.
