Autobuses discrecionales
El servicio del sábado depende de a quién le quede descanso
Cuadrar una semana de discrecional no es repartir autocares: es repartir conductores que tienen horas de conducción y descansos que cumplir. Un servicio bien vendido y mal asignado se convierte en un servicio que no sale.
Describir lo que necesitoEl cuello de botella es el conductor
Las horas del conductor limitan la venta
Puedes tener autocar libre y no poder vender el servicio porque no hay nadie que pueda conducirlo esa tarde. La disponibilidad real sale de cruzar las dos cosas, no de mirar la cochera.
El precio se hace por kilómetro y por hora de espera
Un traslado de cuarenta kilómetros con seis horas de espera cuesta más que uno de doscientos de ida y vuelta. Presupuestar por distancia a secas es perder dinero en los servicios de esperar.
La cuota para un discrecional
Con quince o veinte conductores se está en el tramo de diez a cincuenta.
Cuéntanos qué servicios haces
Al enviarlo verás el esquema de módulos y la cuota.
Lo que preguntan los discrecionales
¿Avisa si un conductor no puede coger un servicio?
Al asignarlo se ve lo que lleva acumulado y lo que le queda de descanso, así que el choque aparece al planificar y no el día del servicio.
¿Se puede presupuestar con las horas de espera?
El presupuesto se compone de kilómetros, horas de conductor y esperas, que es donde está la diferencia entre dos servicios de la misma distancia.
