Bancos de alimentos
Entraron ocho palés a las siete y la nave estaba llena a las nueve
Un banco de alimentos es un almacén con dos problemas a la vez: todo lo que entra tiene fecha y nadie lo compró, y todo lo que sale va a una entidad concreta que tiene que firmarlo.
Describir lo que necesitoDos cosas que un almacén corriente no tiene
Nadie compra: todo llega y además con fecha
La entrada no es un pedido: es lo que apareció hoy, con un peso y una caducidad. Sin eso apuntado al descargar, lo que hay que sacar primero se decide dando una vuelta por la nave.
La salida tiene que quedar firmada
Lo que se entrega va a una entidad y alguien lo recoge en nombre de ella. Si la firma vive en un albarán de papel, la relación del mes se monta a mano juntando carpetas.
Lo que cuesta el sistema de un banco de alimentos
Un equipo pequeño fijo y decenas de voluntarios rotando por la nave: el acceso se cuenta por decenas y el tramo es el de diez a cincuenta.
Dinos cómo entra y sale la comida
Cuenta cuántas entidades recogen, cada cuánto y si pesáis a la entrada. Eso lo dibuja todo.
Dos preguntas de nave
¿Se puede saber qué sacar primero?
Sí, por fecha: una lista de lo que vence antes con su ubicación en la nave, para que el reparto de la semana se arme desde ahí. Las reglas de prioridad las ponéis vosotros, porque no todo producto se trata igual y quien sabe eso es vuestro equipo.
¿Y la firma de las entidades?
Se firma en un móvil o una tableta en el propio muelle, y la entrega queda cerrada con la cantidad, la hora y el nombre de quien se lo llevó. A fin de mes la relación por entidad sale hecha, sin recoger albaranes de una carpeta.
