Calibración de equipos
El calibre con el que se midió el lote de marzo estaba desviado y se supo en mayo
Un equipo de medida no avisa de que se ha ido: sigue dando números con la misma seguridad. Lo único que separa un dato bueno de uno inventado es saber cuándo se comprobó por última vez.
Describir lo que necesitoPor qué la pegatina del aparato no basta
La fecha tiene que estar donde se usa el equipo
La etiqueta se despega, se borra y se tapa con cinta. Si el operario puede escanear el aparato y ver en dos segundos si está en plazo, la comprobación deja de depender de una pegatina.
Lo que importa es qué se midió con él
Cuando un equipo se va de rango, la pregunta siguiente es qué piezas o qué análisis pasaron por él desde la última comprobación. Eso sólo se puede contestar si quedó apuntado qué se midió con cuál.
Lo que cuesta el control de la calibración
El plan, los avisos y el bloqueo caben en un alcance de uno. Lo que suma es enlazar cada medida con el trabajo donde se usó el aparato, porque eso toca ya el módulo de producción o el de laboratorio.
Cuéntanos qué equipos de medida manejas
Dinos cuántos aparatos son, cada cuánto los compruebas y quién lo hace. Te devolvemos el esquema de pantallas y su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre la calibración
¿Vale tanto para lo que hace un laboratorio como para lo que comprobamos nosotros?
Sí: cada aparato lleva marcado quién lo comprueba y con qué criterio. Lo que hace el módulo es controlar fechas, resultados y bloqueos; lo que haya que hacerle al equipo lo decidís vosotros.
¿Puede avisar con tiempo para mandarlo fuera?
Con el margen que pongas, porque un aparato que se va a un laboratorio puede estar semanas fuera. Esa previsión es la que evita quedarse sin el único calibre bueno en plena producción.
