Contadores y ciclos
La revisión era a las quinientas horas y la máquina lleva setecientas ochenta
Una prensa no se desgasta en enero: se desgasta a golpes. Mientras el aviso dependa de una fecha, al equipo que trabaja el doble se le revisa igual que al que está parado media semana.
Describir lo que necesitoPor qué el calendario le queda corto a media planta
La lectura tiene que ser fácil de dar
Si apuntar las horas de un equipo exige entrar en una pantalla de oficina, se apunta una vez al mes y de memoria. Se escanea el código, se teclea el número y se acabó: eso sí se hace a diario.
Con el ritmo de consumo se puede avisar antes
Sabiendo cuántas horas suma al día, se puede decir en qué semana llegará al umbral. Es la diferencia entre preparar la pieza con tiempo y descubrir el vencimiento cuando ya se pasó.
Lo que cuesta llevar los contadores
Tomar lecturas a mano y disparar revisiones con ellas es un módulo pequeño, de los de alcance uno. Leer el contador directamente del equipo es otra cosa: depende de la máquina y se mira caso por caso.
Cuéntanos qué equipos se mantienen por uso
Dinos qué cuentas en cada máquina, quién toma las lecturas y qué se dispara con ellas. Te devolvemos el esquema con su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre los contadores
¿Y si la lectura se da mal?
El sistema compara con la anterior y con el ritmo normal: si el número no puede ser, lo marca y pide confirmación. Un contador que va para atrás sin avisar estropea todo el plan que cuelga de él.
¿Se puede mezclar con las revisiones por fecha?
Sí, y es lo habitual: lo que llegue antes, la fecha o el número. Se configura por equipo, porque en la misma planta conviven máquinas de uso intensivo y otras que casi no se tocan.
