Centros de estética
Vendes un paquete de ocho y lo entregas durante nueve meses
El dinero entra hoy y el trabajo se reparte hasta el verano que viene. Mientras, hay tres cabinas, dos aparatos que no pueden estar en dos sitios y una clienta que quiere los viernes.
Describir lo que necesitoLo que un programa de citas deja fuera
El aparato es el recurso escaso, no la persona
Puedes tener dos esteticistas libres y aun así no poder dar la sesión porque el láser está ocupado. La agenda tiene que reservar la cabina y el aparato, no sólo a quien atiende.
Cada sesión se hace con unos parámetros
La potencia que se usó, la zona, el fototipo y cómo reaccionó la piel. Sin ese registro, la sesión siguiente se ajusta a ojo y una reacción no se puede explicar después.
Qué cuesta para un centro de estética
Tres cabinas suelen ser de cuatro a ocho personas contando recepción, y ahí cae el primer tramo. Una cadena de cinco centros con aparatología compartida pide el siguiente.
Cuéntanos cómo funciona tu centro
Dinos qué tratamientos das y cómo vendes los paquetes; lo que sale en pantalla es el presupuesto, no un «te llamamos».
Lo que preguntan los centros de estética
¿Las clientas pueden pedir cita solas?
Sí, con una agenda pública que sólo ofrece los huecos donde la cabina y el aparato están libres a la vez. Es justo lo que falla cuando se usa un calendario de reservas genérico.
¿Las fotos de evolución son un problema?
Son dato personal y hay que tratarlas como tal: consentimiento para hacerlas, acceso limitado a quien atiende y borrado cuando la clienta lo pide. Eso se construye; no es un sello que podamos poner.
¿Lleva comisiones para las esteticistas?
Se monta con la regla que uséis —por servicio, por producto vendido o mixta— y sale calculada al cerrar el mes. No hay una fórmula estándar; se programa la vuestra.
