Peluquerías y barberías
Un corte son veinte minutos y unas mechas son tres horas con dos huecos muertos
Encajar eso en cuatro sillones es el oficio entero. Y al final del día hay que cuadrar caja, repartir propinas y saber qué se ha llevado cada uno a comisión.
Describir lo que necesitoPor qué un calendario normal no te vale
El servicio tiene tiempos muertos aprovechables
Mientras el tinte actúa, el sillón está ocupado pero la persona no. Una agenda que no sabe partir el servicio en tramos deja la mitad de los huecos sin vender.
La fórmula de color es información que se pierde
Qué tono, qué proporción y qué tiempo se usó la última vez. Cuando eso vive en la cabeza de quien lo hizo, el día que falta esa persona la clienta se va con otro color.
Lo que cuesta para un salón
Un salón son de tres a diez personas, y casi siempre se arranca por una sola pieza: la agenda que sabe partir el servicio, o el reparto de comisiones del mes.
Cuéntanos cómo llevas el salón
Escribe cómo trabajáis y dónde se os va el tiempo; en cuanto lo mandes verás qué montaríamos y lo que vale.
Dudas de peluquerías y barberías
¿Puede el cliente reservar desde el móvil?
Sí, con una agenda pública que respeta las duraciones reales y no deja encajar unas mechas en media hora. Tú decides qué servicios se pueden reservar solos y cuáles pasan por teléfono.
¿Sustituye al TPV que tengo?
Puede llevar el cobro, pero si tu datáfono va bien no hay por qué tocarlo: se registra el cobro y se cuadra la caja igual. Cambiar de terminal sólo porque sí es un gasto que no hace falta.
¿Vale para dos locales?
Sí, con la agenda y la caja separadas por local y la ficha de cliente compartida, que es lo que se suele querer. Las comisiones se calculan por local y por persona.
