Programador o empresa
Un programador en plantilla conoce tu negocio. Y se va de vacaciones en agosto
Las dos opciones resuelven cosas distintas y la mayoría de las empresas eligen mal porque comparan precio por hora, que es el único sitio donde la comparación no significa nada.
Describir lo que necesitoLo que de verdad separa a los dos
Una persona sola no cubre todos los oficios
Construir un sistema pide interfaz, base de datos, seguridad, despliegue y pruebas. Hay quien domina tres de esos cinco, y es normal: los otros dos los va a aprender sobre tu proyecto y a tu ritmo, que también es una forma de pagarlos.
El conocimiento del negocio es la ventaja del de dentro
Quien está en la oficina oye las quejas, ve cómo se trabaja de verdad y entiende por qué esa excepción existe. Eso no se compra en horas y es lo que hace que lo que construye encaje a la primera más a menudo.
La comparación justa
Compara esta mensualidad con el coste anual completo de una contratación —sueldo con cargas, equipo, el tiempo de quien lo dirige y los meses que tarda en ser productivo—, no con su precio por hora. Y si la conclusión es que te compensa contratar, contrata: tener a alguien dentro que entienda el negocio es una ventaja que nosotros no te podemos dar.
Dinos qué volumen de trabajo hay
La pregunta que decide es si hay trabajo para alguien todos los meses del año o sólo a ratos. Descríbelo y se ve enseguida.
Antes de publicar la oferta de empleo
¿Se pueden combinar las dos cosas?
Es lo que mejor funciona cuando hay volumen: alguien dentro que entiende el negocio y decide qué hace falta, y una empresa fuera que construye y sostiene. El de dentro deja de estar solo y el de fuera deja de trabajar a ciegas.
¿Cuándo compensa claramente contratar?
Cuando hay trabajo continuo para una persona durante todo el año, cuando el software es parte de lo que vendéis, o cuando el conocimiento del negocio es tan específico que explicarlo cada vez cuesta más que hacerlo.
