Con el equipo de dentro
Tu equipo sabe hacerlo. Lo que no tiene es el mes de octubre entero
El proyecto interno casi nunca fracasa por falta de capacidad técnica. Fracasa porque la persona asignada es la misma a la que se le estropea la impresora, y lo urgente le gana a lo importante todos los días de la semana.
Describir lo que necesitoPor qué se paran los proyectos internos
Sin fecha y sin factura, nada empuja
Un proveedor externo tiene un contrato y un cobro que dependen de entregar. Un proyecto interno no tiene ninguna de las dos cosas, así que cuando llega una semana complicada se aplaza, y las semanas complicadas son casi todas.
Lo que se construye en ratos no se termina
Media jornada un martes y tres horas un jueves no suman una semana de trabajo: cada vez hay que volver a coger el hilo. Un proyecto así tarda tres o cuatro veces más del tiempo que de verdad se le dedica.
Contra qué comparar las horas de tu gente
Al lado de la mensualidad que ves aquí pon las horas reales de tus técnicos valoradas a su coste, y súmale lo que dejan de hacer mientras están en esto. En empresas con un departamento de sistemas holgado la cuenta sale a favor de hacerlo en casa, y entonces nuestro mejor papel es no estar en medio.
Dinos con qué equipo cuentas y cuánto tiempo tiene
Si ya lo intentasteis por dentro y se quedó a medias, di dónde se paró: eso explica más que cualquier otra cosa.
Dudas de quien lo quiere hacer en casa
¿Podéis construirlo y que lo lleve después nuestro equipo?
Es una petición razonable y conviene plantearla al principio, porque cambia cómo se construye: hace falta que esté documentado y que vuestra gente participe mientras se hace, no que se le entregue al final. Hablémoslo antes y no en la última semana.
¿Y si queremos hacerlo nosotros pero con ayuda puntual?
Funciona cuando la ayuda es para las decisiones difíciles —cómo organizar los datos, cómo plantear los permisos— y no para tapar la falta de tiempo. Si el problema es el tiempo, una ayuda puntual sólo alarga el mismo atasco.
