Qué pones tú
Lo único que no podemos poner nosotros es lo que sabes tú de tu negocio
Un proyecto de software se construye fuera y se decide dentro. La parte que te toca no son reuniones de cortesía: son las respuestas a las preguntas raras, y sin ellas lo que se construye es una suposición.
Describir lo que necesitoLas dos cosas que no se pueden delegar
Alguien tiene que poder decir que sí
Una persona con autoridad para cerrar una discusión sin convocar a cuatro más. No hace falta que sea técnica, hace falta que decida: la mitad de los retrasos de cualquier proyecto son decisiones esperando turno en la agenda de alguien.
Las excepciones las sabes tú y no están escritas
Por qué a ese cliente se le factura distinto, qué pasa cuando el pedido llega incompleto, quién autoriza un descuento grande. Nada de eso está en ningún documento de tu empresa: está en la cabeza de dos o tres personas y hay que sacarlo.
La partida que no está en la cifra
Debajo está el precio en euros. El precio en atención de los vuestros no sale ahí y conviene presupuestarlo igual: unas sesiones largas al principio, una revisión semanal corta y unos días intensos alrededor del estreno. Es asumible si está bloqueado en la agenda, y es el origen de casi todos los disgustos si se da por hecho que saldrá de alguna parte.
Dinos quién va a llevar esto por tu parte
Si todavía no hay nadie designado, dilo: ésa es la primera decisión del proyecto y conviene tomarla antes que ninguna otra.
Sobre la dedicación que pide
¿Y si no tenemos a nadie que pueda dedicar tiempo?
Entonces conviene reducir el alcance hasta que sí quepa. Un módulo pequeño pide pocas decisiones y se puede sostener con poco tiempo; un sistema entero sin nadie que lo decida acaba siendo lo que el proveedor supuso, y eso no le sirve a nadie.
¿Hace falta que sepamos de informática?
No, y a veces estorba. Lo que hace falta es saber explicar cómo trabajáis y por qué, incluidas las partes incómodas. Las decisiones técnicas son nuestras; las de negocio son tuyas y no se pueden traspasar por mucho que se quiera.
