Cuánto tarda
Lo que decide el calendario no es construirlo: es cuándo entran los datos y cuándo entra la gente
Las pantallas se levantan rápido. Lo que marca la fecha real es que el histórico esté dentro y comprobado, y que el equipo trabaje ahí y no en lo de antes. Esas dos cosas dependen tanto de ti como de nosotros.
Describir lo que necesitoLo que de verdad mueve la fecha
La migración se mide en días de espera, no de trabajo
Pedir la exportación al proveedor del sistema viejo, recibirla, descubrir que falta un campo y volver a pedirla. Cada vuelta son días en los que no se puede avanzar con eso, y es la parte del calendario que menos se planifica.
El arranque es un día concreto y hay que elegirlo bien
No se cambia de sistema el 28 de diciembre ni en plena campaña. La fecha buena suele ser un inicio de mes tranquilo, y si el calendario del negocio sólo tiene dos ventanas al año, es el negocio el que manda sobre el proyecto.
Los treinta días, y qué significan
El plazo que publica la casa es de treinta días hasta estar funcionando, y es el que está metido en la cifra de abajo: el estimador tiene un mando de plazo y éste es el del medio. Lo que hace que una empresa llegue a esa fecha y otra no es casi siempre lo mismo: si los datos viejos llegaron a tiempo y si hubo alguien disponible para contestar.
Dinos para cuándo lo necesitas
Si hay una fecha que no se puede mover —una campaña, un cierre, un cliente nuevo—, dilo primero: el calendario se construye hacia atrás desde ahí.
Dudas sobre la fecha
¿Treinta días de verdad o treinta días de folleto?
Treinta días para estar funcionando con lo acordado, y eso incluye que el alcance sea el acordado. Si a mitad se decide añadir un módulo entero, la fecha se mueve y se dice en ese momento, no en la semana final.
¿Se puede arrancar por partes?
Casi siempre es mejor: un módulo en marcha y el resto detrás. Se gana que el equipo aprende con una cosa cada vez y que el día del cambio deja de ser un acontecimiento. Lo que no conviene partir son procesos que a medias no sirven.
