Implantación
Preguntas el precio del ERP y te dan el de las licencias
La licencia es la parte que cabe en un folleto. Pasar los datos viejos, conectar lo que ya usas, enseñar al equipo y las semanas que los tuyos dejan de hacer su trabajo van en otra línea, y a veces en otra factura de otra empresa.
Describir lo que necesitoPor qué la implantación se presupuesta tan mal
La mayor parte la pagas en horas de los tuyos
Alguien de dentro tiene que decidir qué significa cada campo, revisar los datos migrados y contestar preguntas durante semanas. Esa persona existe aunque no aparezca en ningún presupuesto, y normalmente es la que menos tiempo libre tiene.
Los datos viejos no están tan bien como crees
Clientes repetidos con tres grafías, referencias que se dejaron de usar y campos que alguien reutilizó para otra cosa. Limpiar eso es la mitad del trabajo de una migración y sólo se descubre cuando se abre el fichero.
Aquí la implantación no tiene línea propia
La tarjeta de implantación de abajo pone cero, y no es un truco de redacción: construirlo, traer los datos y conectar lo que uses van dentro de la cuota. Lo que no desaparece por eso son las horas de tu gente decidiendo cómo tiene que funcionar, y ésas conviene reservarlas en el calendario antes de empezar.
Dinos de dónde hay que traer los datos
Dinos qué programas hay que vaciar, cuántos años de histórico quieres conservar y con qué sistemas tiene que hablar. Eso es la implantación.
Antes de arrancar la migración
¿Cuánto histórico conviene traer?
Depende de para qué lo vayas a usar. Para trabajar basta con lo abierto y el año en curso; para comparar temporadas hacen falta dos o tres años; para consultas puntuales de hace diez, suele salir mejor dejar el sistema viejo en modo consulta que migrarlo todo.
¿Qué pasa si los datos están muy sucios?
Se ve al abrirlos y se dice antes de migrar, no después. Lo normal es limpiar lo que se usa a diario y dejar el resto marcado, porque limpiar entero un histórico de doce años cuesta más que el valor que tiene.
