Gufi

Qué incluye la cuota

Una cuota que incluye construirlo sólo vale si dice qué pasa el mes catorce

El primer año es fácil de vender: se está construyendo y se nota. La pregunta que separa una cuota honesta de un pago aplazado disfrazado es qué recibes el mes en que ya no queda nada por construir.

Describir lo que necesito
Lo que entra en la mensualidad, desglosado
Construirlo
El trabajo de montarlo va dentro: no hay factura de arranque ni de puesta en marcha.
Tenerlo en pie
Servidor, copias y vigilancia. El sitio donde vive no se factura por separado.
Los cambios del mes
Lo que el negocio necesita ajustar mientras se usa, sin abrir un presupuesto por cada campo.
Quién contesta
Que haya una persona al otro lado y no un formulario que devuelve un número de ticket.
La puerta de salida
Sin permanencia: se corta cuando quieras y tus datos salen contigo.
Lo que sí es aparte
Lo que paguen terceros por ti: pasarelas, mensajerías, firmas y sus propias tarifas.

Lo que mide un módulo, por dentro

Módulo de facturación de Gufi con sus doce pestañas: resumen, facturas, presupuestos, contratos, clientes, productos, cartera, tesorería, banca, impuestos, informes y calendario
El módulo de facturación, el mismo que llevaría el tuyo, con datos de ejemplo. Lo que se ve es el tamaño de la unidad: detrás de una sola entrada del menú hay doce pestañas —facturas, presupuestos, contratos, clientes, productos, cartera, tesorería, banca, impuestos, informes y calendario—. Cuando el estimador dice «un módulo», se refiere a algo de este tamaño, no a una pantalla.

La diferencia entre una cuota y un pago aplazado

Si no puedes irte, no era una cuota

Una mensualidad sin permanencia y un pago fraccionado a treinta y seis meses se parecen en el extracto y no se parecen en nada más. La prueba es sencilla: pregunta qué pasa si cancelas el mes ocho y escucha la respuesta entera.

Los cambios pequeños no deberían abrir presupuesto

Un campo nuevo, una columna en un listado, un correo que salga distinto. Si cada uno de ésos obliga a pedir oferta y esperar, el sistema se queda como el día que se entregó y el negocio no.

La cuota, con todo eso dentro

Esta es la cifra de un equipo mediano con la plataforma entera, que es el caso donde más se nota lo que la cuota incluye. Y lo que no incluye conviene decirlo con el mismo tamaño de letra: lo que cobren terceros por ti —la pasarela de pago, la mensajería, el servicio de firma— lo pagas tú a ellos, porque no es nuestro y no lo podemos regalar.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
4.500 € – 11.000 €
al mes, con la plataforma entera. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Dinos qué esperas que entre en la cuota

Si vienes de un proveedor donde todo era un presupuesto nuevo, cuenta qué cosas te gustaría dejar de negociar una por una.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
4.500 € – 11.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Las dos que conviene aclarar antes

¿Hay un límite de cambios al mes?

No hay un contador, pero tampoco es infinito: los ajustes del día a día entran y un módulo nuevo entero es otro alcance y se habla. La frontera práctica es si lo que pides cambia cómo funciona algo que ya existe o añade algo que no existía.

¿Y si un mes no necesito nada?

Pagas igual, como con cualquier servicio con disponibilidad detrás. Si tu caso es que el sistema va a quedarse quieto durante años y no vas a querer tocarlo, este modelo te sale caro y es mejor que lo mires antes de firmar.

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