Gufi

Añadir un módulo

El séptimo módulo no cuesta lo que costó el primero

Y puede costar más o menos, según una sola cosa: si lo que necesita ya está dentro. Un módulo que reutiliza tus clientes, tus artículos y tus permisos es una ampliación; uno que trae su propio mundo de datos es casi otro proyecto con otro nombre.

Describir lo que necesito
Qué se mira antes de dar la cifra
Qué datos ya existen
Si el módulo nuevo usa clientes, artículos y usuarios que ya están, parte con ventaja.
A qué obliga a tocar
Las pantallas de siempre que cambian de comportamiento y hay que volver a probar.
Quién lo va a usar
Si lo abre gente que hoy no entra, hay altas, permisos y formación detrás del módulo.
Si trae datos de fuera
Un módulo que empieza importando un histórico de otro programa es otro tipo de trabajo.
Dónde encaja en el menú
Si entra como una pestaña de algo que ya existe o pide su propia entrada arriba.
Qué pasa con el precio
Si el alcance salta de un módulo a varios, el estimador cambia de tramo y se dice antes.

Un menú de módulos, para ver de qué hablamos

Barra lateral de un ERP de Gufi con sus módulos agrupados en comercial, gestión y finanzas, y el menú de creación rápida abierto
El menú lateral de uno de los sistemas construidos en Gufi, con datos de ejemplo. Los módulos se agrupan por bloques —comercial, gestión, finanzas— y cada línea de esa barra es una unidad de las que cuenta el estimador. A la derecha, la creación rápida: desde cualquier módulo se puede crear un contacto, una factura, un presupuesto o una compra sin salir de donde estás, que es la parte que sólo funciona cuando los módulos comparten los mismos datos.

Por qué el mismo módulo vale dos precios distintos

Reutilizar es lo que abarata, y no se ve

Un módulo de compras encima de un sistema que ya tiene proveedores, artículos y contabilidad empieza a medio hacer. El mismo módulo en un sistema donde los proveedores viven en otro programa empieza por construir los proveedores.

Lo caro no es el módulo, es lo que toca de los otros

Añadir almacén obliga a cambiar cómo se cierra un pedido y cómo se factura un albarán. El trabajo no está en la pantalla nueva: está en las tres antiguas que dejan de funcionar igual y hay que volver a probar.

La diferencia entre un módulo y varios

La tarjeta de la izquierda es el arranque con un módulo y la del medio, lo mismo con el alcance en uno. Ahí está la respuesta corta: añadir dentro del mismo alcance no mueve la cuota, y lo que la mueve es saltar de tramo. Por eso la conversación útil no es cuánto cuesta el módulo, es si el que pides cabe en el alcance que ya tienes.

Un módulo
4.500 €
al mes, para un equipo de 50–200.
Todo el sistema
4.500 € – 11.500 €
al mes, con un módulo. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Dinos qué módulo te falta

Cuenta qué quieres añadir y qué tienes ya montado. Con eso se ve si es una ampliación o un proyecto nuevo con otro nombre.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
4.500 € – 11.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Al ampliar, esto es lo que sale

¿Conviene pedirlo todo de golpe o ir añadiendo?

Ir añadiendo casi siempre, por una razón que no es de dinero: el segundo módulo se diseña mucho mejor cuando ya se ha visto al equipo usar el primero. Pedirlo todo de golpe tiene sentido cuando los procesos están atados entre sí y a medias no sirven de nada.

¿Un módulo que ya existe en otro cliente sale más barato?

Sale más rápido, que no es lo mismo. Las piezas que se repiten entre empresas —facturar, cobrar, un almacén— están construidas y probadas; lo que cambia en cada casa son las reglas, y ésas hay que escribirlas igual la primera vez que la décima.

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