Añadir un módulo
El séptimo módulo no cuesta lo que costó el primero
Y puede costar más o menos, según una sola cosa: si lo que necesita ya está dentro. Un módulo que reutiliza tus clientes, tus artículos y tus permisos es una ampliación; uno que trae su propio mundo de datos es casi otro proyecto con otro nombre.
Describir lo que necesitoUn menú de módulos, para ver de qué hablamos

Por qué el mismo módulo vale dos precios distintos
Reutilizar es lo que abarata, y no se ve
Un módulo de compras encima de un sistema que ya tiene proveedores, artículos y contabilidad empieza a medio hacer. El mismo módulo en un sistema donde los proveedores viven en otro programa empieza por construir los proveedores.
Lo caro no es el módulo, es lo que toca de los otros
Añadir almacén obliga a cambiar cómo se cierra un pedido y cómo se factura un albarán. El trabajo no está en la pantalla nueva: está en las tres antiguas que dejan de funcionar igual y hay que volver a probar.
La diferencia entre un módulo y varios
La tarjeta de la izquierda es el arranque con un módulo y la del medio, lo mismo con el alcance en uno. Ahí está la respuesta corta: añadir dentro del mismo alcance no mueve la cuota, y lo que la mueve es saltar de tramo. Por eso la conversación útil no es cuánto cuesta el módulo, es si el que pides cabe en el alcance que ya tienes.
Dinos qué módulo te falta
Cuenta qué quieres añadir y qué tienes ya montado. Con eso se ve si es una ampliación o un proyecto nuevo con otro nombre.
Al ampliar, esto es lo que sale
¿Conviene pedirlo todo de golpe o ir añadiendo?
Ir añadiendo casi siempre, por una razón que no es de dinero: el segundo módulo se diseña mucho mejor cuando ya se ha visto al equipo usar el primero. Pedirlo todo de golpe tiene sentido cuando los procesos están atados entre sí y a medias no sirven de nada.
¿Un módulo que ya existe en otro cliente sale más barato?
Sale más rápido, que no es lo mismo. Las piezas que se repiten entre empresas —facturar, cobrar, un almacén— están construidas y probadas; lo que cambia en cada casa son las reglas, y ésas hay que escribirlas igual la primera vez que la décima.
