Cuánto cuesta
La respuesta empieza por dos preguntas: cuántos sois y cuánto se construye
Sin esas dos no hay cifra, y quien te la dé sin preguntarlas te la corregirá en la segunda reunión. Aquí la aritmética está publicada en el estimador: dos mandos, una horquilla y lo que la mueve.
Describir lo que necesitoPor qué nadie te da un número por teléfono
El tamaño del equipo pesa más que el sector
Una gestoría de ocho y un taller de ocho acaban en el mismo tramo, y los dos muy por debajo de una empresa de doscientos con la misma necesidad. Lo que marca la cifra es cuánta gente lo abre cada día, no el nombre del oficio.
Una cifra sin alcance no quiere decir nada
«Un ERP cuesta X» es una frase vacía mientras no se diga si X son dos pantallas o doce. La misma empresa tiene dos presupuestos igual de honestos con casi el doble de diferencia entre ellos, y lo único que cambia es dónde se pone la raya.
La horquilla, con los mandos en medio
Lo de abajo es lo que sale con el tramo de 10 a 50 personas y varios módulos, que es el caso más frecuente de quien busca esta pregunta. Mover el tramo un escalón arriba o el alcance a la plataforma entera cambia el resultado, y por eso el estimador es público: la cuenta se hace delante.
Dinos cuántos sois y qué hay que construir
Con el número de personas y las dos o tres cosas que más duelen hoy ya sale una horquilla con sentido. No hace falta que esté pensado del todo.
Dos dudas sobre la cifra
¿Por qué una horquilla y no un precio cerrado?
Porque la distancia entre el suelo y el techo es trabajo que todavía no está definido, y fingir que sí lo está es lo que hace que nadie se fíe de un presupuesto de software. Después de la llamada la cifra deja de ser horquilla.
¿Es un pago único o una cuota?
Cuota mensual. No hay pago de arranque ni factura de implantación, y se corta cuando quieras. Si lo que buscas es comprar el software una vez y olvidarte de la mensualidad, este modelo no es el tuyo y conviene saberlo ya.
