Gufi

No hacer nada

Seguir igual también tiene precio, y a veces es el más bajo de los tres

Esta página no va a decirte que te están robando el tiempo. Va a darte las cuatro cuentas que puedes hacer tú esta tarde con tus números, y una de las conclusiones posibles —la más frecuente en empresas pequeñas— es que lo que tienes aguanta otro año.

Describir lo que necesito
Las cuentas que puedes hacer tú
Las horas repetidas
Tres tareas cronometradas durante una semana, multiplicadas por las veces que se hacen.
Lo que ya pagas suelto
Las licencias, hojas compartidas y apaños que sostienen el montaje actual, sumados.
Los errores que se rehacen
Cuántas veces hubo que repetir algo el mes pasado, contadas en vez de estimadas.
Lo que no puedes saber
Las preguntas de negocio que hoy no tienen respuesta porque el dato no está junto.
El riesgo de la persona única
Qué se para si quien sabe hacer eso se va de vacaciones tres semanas.
Cuándo volver a mirarlo
Si la cuenta no sale, la fecha en que conviene repetirla con los números de entonces.

Cómo se mide lo que cuesta quedarse quieto

Mide con un cronómetro, no con una sensación

Elige las tres tareas que más repetís —pasar albaranes, cuadrar un cobro, montar el envío a la gestoría— y cronometra una de cada durante una semana. La cifra que salga es tuya y nadie te la puede discutir, que es exactamente lo que necesitas para decidir.

Hay costes que no son horas y se olvidan

Lo que se pierde por no poder contestar rápido a un cliente, lo que cuesta el error que hay que rehacer y lo que no se puede decidir porque el dato no está a tiempo. No hace falta ponerles un número exacto: basta con anotar cuántas veces pasó el mes pasado.

Contra qué cifra comparar tu cuenta

Para que la comparación sea justa hay que enfrentar tu cuenta a lo que de verdad costaría empezar, que casi nunca es la plataforma entera: es un módulo, el que resuelve la tarea que más se repite. Si tu cuenta anual no llega a esa cifra, la respuesta correcta es no hacer nada todavía, y preferimos decírtelo nosotros que descubrirlo tú al cuarto mes.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
2.500 € – 5.500 €
al mes, con un módulo. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Dinos qué tarea se repite más

Con la tarea que más se repite y cuántas veces al día se hace, se puede estimar si da para un módulo o todavía no.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
2.500 € – 5.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Antes de decidirse, dos cosas

¿Y si la cuenta sale justa?

Entonces no es el momento, o no es el módulo. Una cuenta justa se convierte en un proyecto abandonado a los seis meses, porque nadie defiende con energía algo que apenas compensaba. Es mejor esperar a que una tarea duela de verdad.

¿No hay un porcentaje de ahorro típico?

Los hay publicados por todas partes y ninguno sirve para tu empresa. No vamos a darte uno: lo que ahorra un sistema depende de cuánto de lo que hacéis es repetitivo, y eso lo sabes tú después de cronometrarlo una semana.

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