Criadero canino
Una camada son ocho animales con ocho futuros y una sola libreta
Entre la monta y la entrega pasan cuatro meses en los que hay pesos diarios, reservas pagadas a medias y una cola de gente preguntando. Y cada cachorro se va con un número de chip que tiene que coincidir con su papel.
Describir lo que necesitoLo que una ficha de cliente no sabe guardar
El animal tiene padres, y eso vale dinero
Un cachorro no es una referencia: es el hijo de dos reproductores concretos, y la línea es parte de lo que se compra. Sin guardar quién viene de quién, la segunda generación se vende a ciegas.
Se vende antes de existir
La reserva se paga cuando todavía no hay camada, y luego hay que asignar qué cachorro va a quién según lo pactado y el orden de la lista. Eso en un cuaderno acaba en dos personas esperando el mismo animal.
Para un criadero con dos o tres líneas
Camada y reservas es el núcleo, porque es donde se pierde dinero y donde se generan los malentendidos; las líneas de reproductores se añaden cuando ya hay segunda generación propia.
Dinos cuántas camadas al año
Cuenta cuántas camadas sacas y cómo llevas la lista de reservas. Recibirás el dibujo de tu programa con su coste.
Lo que preguntan los criadores
¿Puede el comprador seguir a su cachorro antes de llevárselo?
Sí, y es lo que más se agradece: un acceso donde ve las fotos y el peso del animal que tiene reservado durante las semanas de espera.
¿Se guarda el número de chip junto al resto?
Sí. El programa guarda el número que te den y lo que anotes de su cartilla, y lo deja pegado al cachorro para que coincida con el papel que entregas.
