CRM
Se va el comercial y se va la mitad de lo que sabíamos del cliente
Lo que vale de un CRM no es la lista de contactos: es acordarse. Qué se le ofreció en marzo, por qué dijo que no y quién de los tres manda de verdad.
Describir lo que necesitoPor qué una agenda no es un CRM
La empresa no es una persona
En una cuenta hay quien decide, quien usa y quien paga, y casi nunca coinciden. Guardar un teléfono y un correo pierde justo esa estructura.
Lo que no está escrito se olvida en un mes
La llamada de hace tres semanas existe mientras alguien la recuerde. Escrita en la ficha, la sigue cualquiera sin volver a preguntarle al cliente.
Lo que cuesta un CRM a tu proceso
Un CRM suelto convence poco: lo que lo hace útil es que vea los presupuestos y las facturas del cliente, y por eso el alcance viene en varios módulos. Bájalo si solo quieres la ficha.
Cuéntanos dónde vive hoy la información de tus clientes
Escribe cómo trabajáis y al enviarlo te devuelve el esquema con las pantallas marcadas y la horquilla.
Preguntas sobre el CRM
¿Por qué uno a medida y no uno de catálogo?
Porque lo que hace falta casi nunca es más CRM: es que el CRM vea la factura, el albarán y la incidencia. Un CRM aparte obliga a mirar dos sistemas y por eso acaba sin usarse.
¿Lo van a usar los comerciales?
Solo si les devuelve algo. Si es un sitio donde reportar, se abandona en dos meses; si es donde está el histórico que necesitan antes de entrar a una visita, se usa solo.
