Trazabilidad
Un cliente os pide saber de dónde salió cada cosa y hay que reconstruirlo a mano
Hasta ahora bastaba con entregar bien. Ahora hay que poder enseñar el camino: qué entró, en qué se usó y a quién fue. Y eso, si no se apunta en el momento, no se reconstruye después.
Describir lo que necesitoPor qué la trazabilidad no es un informe
Lo que no se apuntó al pasar no se recupera
Un lote que no se anotó al recibirlo no está en ningún sitio, y reconstruirlo cruzando albaranes y fechas sale mal más veces de las que sale bien. No es un informe que se genera: es un campo obligatorio en el momento de la entrada.
El esfuerzo cae sobre quien teclea, y se diseña para eso
Si registrar un lote cuesta medio minuto en el muelle, se registra. Si hay que subir a un ordenador, se apunta en un papel y se pasa luego, que es como se pierde la mitad. La pantalla se hace para el sitio donde ocurre la cosa.
La horquilla de poder enseñarlo
El tramo de abajo es diez a cincuenta personas y son varios módulos, porque la traza atraviesa entrada, proceso y salida: en uno solo no cabe. Lo que de verdad decide el esfuerzo es en cuántos puntos hay que registrar algo, y eso se cuenta al principio recorriendo el sitio.
Contadnos qué os han pedido poder enseñar
Lo concreto aquí es qué tenéis que poder reconstruir y desde dónde. No es lo mismo seguir un lote de material que seguir una pieza con número de serie.
Lo que sale en la primera llamada sobre trazar
¿Hay que trazar todo o sólo lo que piden?
Se empieza por lo que piden y por lo que más riesgo tiene de que lo pidan después. Trazarlo todo desde el primer día multiplica el trabajo de quien registra y suele acabar en registros a medias, que son peores que no tenerlos.
¿Sirve para lo que ya está entregado?
Sólo si quedó apuntado en algún sitio, aunque sea en papel. Lo que no se registró no se puede reconstruir de forma fiable, y decir lo contrario sería mentir. Lo que sí se puede es empezar hoy, y que a partir de hoy el camino esté completo.
