Truficultura
Plantaste hace nueve años y ahora cada árbol produce algo distinto
La misma parcela, el mismo riego, y hay encinas que dan todos los años y otras que no han dado nunca. Saber cuáles son, kilo a kilo, es lo que decide dónde poner el agua y qué arrancar.
Describir lo que necesitoLo que ningún programa agrícola resuelve aquí
La producción se cuenta por árbol, no por hectárea
Un quemado que da trescientos gramos y el de al lado que da dos kilos. El dato útil es el individuo y su histórico de campañas, porque el riego y la poda se deciden sobre él.
El precio cambia cada semana de la campaña
Lo que vale el kilo en diciembre no es lo que vale en febrero, y el calibre lo cambia otra vez. Guardar a cuánto vendiste cada partida es la única forma de saber cuándo conviene recolectar.
Lo que vale para una plantación en producción
El registro de jornadas con el pesaje por calibre es lo mínimo para tener la campaña contada; la producción por árbol se construye sola a partir de ahí, campaña tras campaña.
Cuántas hectáreas tienes plantadas
Dinos cuánto llevas plantado, si ya produce y cómo apuntas lo que sale. Te llega el esquema montado y el precio.
Lo que preguntan los truficultores
¿Se puede apuntar en el monte, sin cobertura?
Sí: la jornada se rellena en el móvil ahí mismo y sube al volver. En una plantación de monte es el único modo de que el dato llegue completo.
¿Vale si compro trufa a otros para vender?
Sí, y conviene distinguirlo desde el principio: la propia arrastra el coste de la plantación y la comprada su precio de compra. Mezclarlas borra el dato que buscas.
