Licencias
Pagáis por asientos que nadie abre desde hace meses
Nadie lo decidió: se fueron contratando sueltas, cada una la pidió una persona distinta y todas se renuevan solas. El primer paso no es cancelar nada, es tener la lista delante.
Describir lo que necesitoPor qué una suscripción nunca se revisa
Lo que se cobra solo no obliga a mirar
Un cargo que entra sin que nadie lo apruebe no genera ninguna conversación. Con la fecha de renovación de cada contrato en una pantalla, la pregunta se hace la semana antes en vez de tres meses después.
Cuando alguien se va, su asiento sigue vivo
Se avisa a nómina y se recoge la llave, pero las cuatro herramientas que tenía siguen facturando. Atar la baja de la persona a la baja de sus accesos es una pantalla, no una política de buenas intenciones.
El presupuesto de la pantalla que lo controla
Esto es un módulo, no una plataforma: el inventario de contratos, quién usa qué y los avisos de renovación. Por eso el alcance viene puesto en uno. Lo que no vamos a hacer es prometer cuánto vas a ahorrar, porque eso depende de qué decidas cancelar y no de lo que cueste la pantalla.
Cuéntanos qué herramientas pagáis
No hace falta la lista completa. Con cuántas sois y qué se paga al mes que te suene raro, ya se ve si esto se resuelve con una pantalla o con tres.
Dudas de quien revisa sus suscripciones
¿Podéis ver quién usa cada herramienta de verdad?
Depende de la herramienta. Las que tienen una forma de consultar sus usuarios activos se leen solas; las que no, se llevan a mano con una revisión periódica que el sistema recuerda. Lo que no se puede es inventar un dato de uso que el proveedor no da.
¿Esto sustituye a las herramientas o sólo las cuenta?
De entrada las cuenta, que es lo que hace falta para decidir. Después es frecuente que dos o tres de esas suscripciones sean justo lo que el sistema a medida ya hace, y entonces se caen solas. Pero esa conversación va después de tener la lista, no antes.
