Trabajo temporal
El cliente pide doce personas para mañana a las seis
Tu producto no es un candidato: son horas cubiertas en un turno concreto de una nave concreta. Y al final de la semana hay que saber quién trabajó cuántas horas en qué centro, persona a persona.
Describir lo que necesitoDos cosas que no tiene una consultora de selección
Lo que se vende es un turno cubierto
El pedido no es «un mozo»: son tres personas de seis a dos en el centro de Getafe durante dos semanas. Si el sistema no piensa en turnos, la cobertura se cuadra en una pizarra.
Se factura cada semana sobre horas reales
Horas trabajadas por persona, multiplicadas por su precio y por el coeficiente del cliente. Es un cálculo repetitivo con mucho volumen, y ahí es donde se pierde dinero sin enterarse.
El precio para una delegación con volumen
Pedidos, bolsa y horas por centro son el circuito completo y no se pueden separar; el análisis de rotación se añade cuando hay suficiente histórico para que signifique algo.
Cuántas personas tienes en misión
Cuenta a cuántos clientes sirves, qué perfiles y cómo recoges las horas cada semana. Te llega el esquema y la horquilla.
Lo que preguntan las delegaciones
¿Puede el cliente validar las horas desde su lado?
Sí, y es el cambio que más acelera la facturación: el responsable del centro confirma las horas de la semana y de ahí sale la factura sin volver a teclearlas.
¿Qué guarda de cada trabajador?
Lo que necesitas para asignarle trabajo: a qué puestos puede ir, en qué zona se mueve, su disponibilidad y su historial de misiones. El programa es tu registro, no un criterio de contratación.
