Personal de eventos
Te piden ochenta personas para el sábado y confirman cincuenta
Tu almacén son personas: mil quinientas en una bolsa, con su talla, su idioma y si la última vez apareció. Montar un evento es convocar, perseguir confirmaciones, entregar uniforme y acreditación, y al final contar las horas de verdad trabajadas con sus recargos.
Describir lo que necesitoLo que no resuelve un programa de recursos humanos
La plantilla no existe hasta el viernes
No tienes empleados fijos a los que asignar turnos: tienes candidatos a los que llamar. Lo que hace falta es una convocatoria con su lista de invitados, sus confirmaciones y su lista de reserva, porque una parte no va a aparecer y eso se sabe de antemano.
El perfil es tan concreto como una talla
Para un evento hacen falta doce personas que hablen inglés, seis con talla de chaqueta M y cuatro que ya conozcan ese recinto. Si la bolsa no se puede filtrar por eso, la selección la hace la memoria de quien convoca y siempre llama a los mismos.
La inversión del proyecto
Aunque la estructura fija sea de cuatro personas, un fin de semana puedes tener doscientas trabajando. La cuenta se hace sobre el volumen que el sistema mueve, no sobre la oficina.
Dinos cómo convocas a la gente
Cuenta cuánta gente tienes en la bolsa y cómo la llamas, y te llega el plano.
Dos dudas de la convocatoria
¿Se puede convocar por mensaje desde el propio sistema?
Sí, y es el punto donde más tiempo se gana: la convocatoria sale con el turno y el sitio, y la respuesta vuelve al mismo registro. Lo que hoy es un grupo de mensajes ilegible se convierte en una lista con estados.
¿Y el fichaje si el recinto no tiene cobertura?
Se contempla: el fichaje puede hacerse desde el móvil del coordinador sobre su lista, que es lo que funciona en un pabellón. Lo que no prometemos es un control sin ningún dispositivo en la puerta.
