Enfermería a domicilio
La cura de la semana pasada está en el carrete del móvil de quien fue
Cada visita es una técnica con su tarifa, su material y su firma, hecha en un portal en el que no hay ordenador. Y lo que demuestra que el trabajo sirve es la foto de hoy junto a la de hace siete días.
Describir lo que necesitoDos cosas que una hoja de ruta no cubre
No se cobra el rato: se cobra la técnica
Una cura, un sondaje y una extracción no valen lo mismo ni duran lo mismo. Facturando por hora de desplazamiento, la mitad del trabajo se regala y la otra se discute.
El maletín es tu almacén y va en un coche
Lo que se gasta en una casa no vuelve a aparecer en ningún inventario. Si no se descuenta en la propia visita, la reposición se hace a ojo y alguien se queda sin material a media mañana.
El coste para un servicio de enfermería a domicilio
Diez o quince enfermeras repartidas por zonas con una coordinadora y un almacén pequeño: el tramo de diez a cincuenta es el habitual.
Dinos cómo repartís las visitas
Cuenta qué técnicas hacéis, quién os las encarga y cómo justificáis cada visita. Sale el esquema.
Dos preguntas de quien coordina
¿La foto se queda en el móvil de la enfermera?
No: entra directa en la ficha del paciente y no en el carrete del teléfono, que es justo el problema que se quiere quitar. Quien la hizo y a qué hora queda registrado, y quién puede verla después depende del perfil que tenga cada persona del equipo.
¿Se puede facturar distinto a una mutua y a un particular?
Sí: la misma técnica puede tener un precio para cada quien encarga, y la factura se monta sola con el precio que corresponda. A final de mes sale una relación por pagador con las visitas hechas, sus técnicas y la firma de cada una.
