Hospitalización a domicilio
La planta pregunta si tienes sitio y la respuesta está en la cabeza de alguien
Tus camas existen, pero están repartidas por la ciudad. Cada mañana sale una mochila cargada con lo del día y vuelve con lo que no se usó, y alguien tiene que poder decir cuántas plazas quedan libres sin levantarse.
Describir lo que necesitoPor qué esto no es ni una planta ni una consulta
La cama no tiene número de habitación
Una plaza es un domicilio con su portal, su piso y su hora de visita. Mirar la ocupación en un programa pensado para pasillos no da ninguna respuesta útil.
Lo que sale en la mochila hay que cuadrarlo al volver
Medicación y material salen del hospital contados y regresan descontados. Sin ese cuadre diario, el descuadre aparece semanas después y no se puede reconstruir.
La horquilla de una unidad de hospitalización domiciliaria
Facultativos, enfermería por turnos, conductores, farmacia y la coordinación con varias plantas: una unidad hospitalaria se cuenta por decenas o cientos.
Cuenta cómo salen los equipos cada día
Di cuántas plazas lleváis, cuántos coches salen y con qué plantas os coordináis. De ahí sale el esquema.
Dos cosas del día a día
¿Los criterios de ingreso vienen puestos?
No: se monta la lista que vuestro equipo tenga escrita, tal cual, y queda registrado quién la cambia si algún día cambia. El software no decide si un caso entra o no; lo que hace es obligar a que la comprobación se rellene y a que quede quién la firmó.
¿Se puede ver la ocupación desde la planta del hospital?
Se puede dar una vista de sólo lectura con las plazas libres y las previstas para los próximos días, sin acceso a las historias. Es lo que suele acabar con las llamadas, porque la pregunta de la planta casi siempre es una sola: si hay sitio.
