Envío desde tienda
Está agotado en el almacén y hay cuatro en el escaparate de Valencia
La unidad existe, pero está en una tienda que no sabe que hay un pedido esperándola. Servir desde el local salva la venta, siempre que alguien decida cuál y la tienda pueda decir que no.
Describir lo que necesitoPor qué no basta con mirar quién tiene stock
La tienda más cercana no siempre es la mejor
Cuenta la distancia, pero también la carga de trabajo de ese local, si es una talla que allí se vende y si tiene a alguien para empaquetar esa tarde. Es una regla con varios factores, no una distancia.
La tienda tiene que poder rechazar
Si el sistema dice que hay una y en la estantería no está, la tienda necesita un botón para devolver el pedido a la cola sin bloquear al cliente. Sin ese botón, el pedido se queda muerto.
Lo vendido de la tienda es de la tienda
Si el local prepara pedidos de la web, quiere saber qué pasa con su objetivo y con su stock. Decidirlo antes de empezar evita que el programa se use mal por una razón que nadie dijo en voz alta.
Lo que cuesta servir desde las tiendas
Toca stock, pedidos y las pantallas de cada local: varios módulos, tramo medio-alto. Con dos tiendas es asumible; con veinte lo que pesa es el reparto y el seguimiento de quién cumple.
Cuéntanos cuántas tiendas tienes
Escribe cuántos locales son y cómo sirves hoy los pedidos web, y al enviarlo te devuelve el esquema con su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre el envío desde tienda
¿No descoloca el stock de la tienda?
Lo descoloca si no se bloquea al asignar. Con la reserva hecha en el momento, el mostrador deja de ver esa unidad y no la vende dos veces; sin ella, el conflicto es diario.
¿Hace falta que la tienda tenga un ordenador?
No, basta con un teléfono: la lista del día y el botón de aceptar funcionan en el móvil. Es más, si la pantalla no está pensada para el móvil, en la práctica no se usa.
