Clínicas · Argentina
El que se atiende, el que paga y el que debita son tres actores distintos
Entre el turno y la cobranza hay un financiador que fija el valor, comprobantes que se autorizan de uno en uno y un débito que aparece semanas después. Nada de eso lo resuelve una agenda.
Describir lo que necesitoPor qué la cobranza de una clínica no es la de un consultorio
Cada comprobante va a pedir permiso por separado
Facturación electrónica ante ARCA, la agencia que sustituyó a la AFIP. Por cada comprobante se pide un CAE, código de autorización electrónico, al servicio web.
Corregir una presentación pide su propio número
El servicio web dice cuál fue el último comprobante autorizado para ese tipo y punto de venta, y el siguiente tiene que ser exactamente uno más.
El valor de la práctica lo fija el convenio
La misma práctica tiene un valor por convenio, otro de prepaga y otro particular, y la recepción lo decide en treinta segundos con el paciente delante. Si no está en pantalla, se cobra el que alguien recuerda.
Lo que cuesta que no se autorice a mano
Varias especialidades y varios financiadores usan casi toda la plataforma. La cifra la mueve el convenio: cada uno con su valor por práctica y su propia manera de debitar.
Dinos cómo se cobra hoy una práctica
Cuenta cómo está montado el circuito y abajo verás qué pantallas harían falta, con su tramo.
Dos preguntas sobre débitos
¿Cuántos días quedan para discutir un débito?
Los que correspondan, contados desde que entró y a la vista en la propia lista. El problema casi nunca es redactar la respuesta: es enterarse con tiempo de que hay algo que responder.
¿La administrativa ve la evolución del paciente?
No: ve cobertura, financiador y valor, y nada del contenido asistencial. Son dos permisos distintos sobre el mismo paciente, y mezclarlos es el atajo que ninguna clínica debería aceptar.
