Ferias y contactos
Ciento veinte tarjetas en una bolsa, y el lunes empieza como si no hubiera habido feria
Lo caro de una feria no es el stand: es que lo que se recoge allí tarde tres semanas en convertirse en una llamada. El valor de un contacto de feria se evapora más rápido que el de cualquier otro.
Describir lo que necesitoLo que se pierde entre el stand y el lunes
La tarjeta no dice de qué hablasteis
Un nombre y un teléfono no sirven para abrir una conversación en la que el otro se acuerde de ti. Lo que hace falta se apunta en el momento y en dos líneas, o no se apunta.
Todos los contactos valen lo mismo en la bolsa
El que se paró veinte minutos y el que cogió un bolígrafo acaban en el mismo montón. Una marca de tres niveles puesta allí mismo ordena el lunes entero.
Lo que cuesta ordenar una feria
Una ficha de feria con sus contactos y sus tareas es de los encargos pequeños del estimador. Lo que conviene cuidar es la pantalla del móvil: si recoger un contacto en el stand cuesta más de veinte segundos, no se usa.
Cuéntanos a qué ferias vas y qué haces con los contactos
Describe cuántas ferias haces al año y cómo recogéis y repartís lo que sale de allí. Al enviarlo te devuelve el esquema y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre las ferias
¿Funciona sin cobertura en el recinto?
Tiene que funcionar: en los pabellones la cobertura va y viene. Lo recogido se guarda en el dispositivo y sube cuando hay red, y hasta entonces se sigue pudiendo apuntar.
¿Se puede leer la tarjeta con la cámara?
Se puede, y acierta bastante con las tarjetas limpias. Conviene dejar siempre la corrección a mano al lado: una tarjeta con relieve o en dos idiomas sale regular y es peor un nombre mal que un campo vacío.
