Formación online
Tienes mil matriculados y no sabes cuántos siguen viendo clases
Vender el curso es lo fácil: el problema es la lección cuatro, donde se cae media promoción. Y el cobro de la suscripción, que se renueva un martes cualquiera sin que nadie lo mire.
Describir lo que necesitoLo que no te dice una plataforma de cursos cerrada
El abandono tiene un sitio exacto
No se abandona «el curso»: se abandona una lección concreta. Verlo por lección y por cohorte es lo que permite arreglar ese vídeo en vez de bajar el precio.
La renovación es el negocio
Un alumno que cobra doce meses vale lo que cuatro que pagan uno. Hay que ver quién va a renovar, quién lleva tres semanas sin entrar y quién tiene la tarjeta a punto de caducar.
Lo que cuesta montar la plataforma entera
Una academia online se lleva con equipo pequeño, pero suele querer la plataforma completa y no un módulo.
Cuéntanos qué vendes y cómo se paga
Escribe cómo funciona tu academia online: al enviarlo sale el esquema con su precio.
Dos preguntas
¿Por qué una plataforma propia y no una de las de siempre?
Porque el día que quieres cambiar cómo se desbloquean las lecciones, cómo se cobra o qué se enseña en el panel del alumno, en una plataforma cerrada esperas a que el proveedor lo meta. Aquí es código vuestro y se toca.
¿Se conecta con la pasarela de pago que ya usamos?
Se conecta con la que tenga API, que son casi todas. Lo que cambia es que los cobros, los fallidos y las bajas se ven dentro, al lado del progreso del alumno, y no en una pestaña aparte.
