Formularios de la web
El formulario manda un correo a info@, y en info@ hay nueve mil correos
Un envío que llega como correo no se puede filtrar, ni repartir, ni contar, ni reclamar. El trabajo no es poner el formulario: es que lo que sale de él sea una ficha con dueño.
Describir lo que necesitoLo que separa un formulario de una entrada de trabajo
Un correo no es una ficha
Sobre un buzón no se puede saber cuántas solicitudes entraron el mes pasado, ni cuántas siguen sin contestar, ni a quién le toca la siguiente. Sobre una tabla, las tres cosas son una consulta.
Cada campo de más cuesta envíos
Pedir el NIF y el número de empleados en el primer paso es pedirlos a alguien que todavía no sabe si le interesas. Lo imprescindible ahora, lo demás en la conversación.
Lo que cuesta un formulario que acaba en ficha
Un formulario con su tabla, su reparto y su aviso es de los encargos pequeños del estimador. Lo que sube el presupuesto es la variedad: seis formularios distintos con seis reglas de reparto ya no es lo mismo que uno.
Cuéntanos qué formularios tienes y adónde van
Describe qué se rellena en tu web y qué pasa después. Al enviarlo te devuelve el esquema de lo que montaríamos y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre los formularios
¿Hay que rehacer la web?
No. El formulario puede seguir donde está y mandar el envío a tu tabla; lo que cambia es el destino, no la página. Si la web es muy antigua se revisa antes, pero rehacerla casi nunca hace falta.
¿Sigue llegando el correo de aviso?
Sí, y conviene: el correo avisa y la ficha gestiona. Lo que no debe pasar es que el correo sea el único sitio donde existe la solicitud.
