Origen del cliente
«¿De dónde ha salido este cliente?» «De internet», dice la ficha
El origen es el campo más barato de rellenar y el que más decisiones sostiene. Y es el que casi siempre está puesto como texto libre, que es la forma educada de no guardarlo.
Describir lo que necesitoPor qué este campo se estropea siempre
Campo libre es ningún dato
«Recomendado», «recomendacion», «me lo dijo un cliente» y «boca a boca» son cuatro filas distintas en cualquier agrupación. Una lista corta y cerrada, aunque obligue a elegir, vale infinitamente más.
El último clic no es el origen
El que teclea tu nombre en un buscador ya te conocía por algo. Si se guarda sólo por dónde entró la última vez, el canal que de verdad lo trajo nunca aparece en ninguna lista.
Lo que cuesta dejar el origen bien guardado
Es de lo más barato que se puede pedir y de lo que más se nota: un campo cerrado, un enlace al que recomienda y una pantalla de resumen. Tramo bajo del estimador, salvo que haya que rescatar el origen de años anteriores.
Cuéntanos cómo llegan tus clientes
Describe por dónde te llega la gente y qué apuntáis hoy de eso. Al enviarlo te devuelve el esquema y la horquilla de precio.
Lo que nos preguntan sobre el origen
¿Cuántas opciones debería tener la lista?
Pocas. Seis u ocho que signifiquen algo distinto. En cuanto pasa de quince, la gente elige la primera y el dato vuelve a valer lo mismo que el texto libre.
¿Se puede rellenar el origen de los clientes que ya tengo?
A mano y por tandas, sí, y suele merecer la pena empezar por los de los dos últimos años. Lo que no se puede es deducirlo: inventar el origen de una ficha vieja es peor que dejarla vacía.
